IMPORTANCIA DEL GARABATEO
16978
post-template-default,single,single-post,postid-16978,single-format-standard,bridge-core-1.0.4,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-content-sidebar-responsive,transparent_content,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-18.0.8,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-16929,elementor-page elementor-page-16978

IMPORTANCIA DEL GARABATEO

¿QUE ES EL GARABATEO?

ETAPAS DEL GARABATEO

¿En cuál se encuentra mi peque?

 

GARABATO INCONTROLADO

El peque empieza a dibujar sus primeros trazos, pero aún no sabe que puede dominar esos trazos y puede hacer con ellos lo que quiera. Se despista con facilidad y no siempre mira al papel mientras dibuja, por lo que tan sólo estará unos pocos minutos dibujando. En esta etapa los garabatos no pretenden representar nada, sino que sirven para el desarrollo motor del niño, siendo una actividad física más que psicológica. El bebé comprende que dibujar es algo agradable, y cada vez disfruta más con el movimiento.

En la mayoría de las ocasiones serán accidentales y definitivamente, y la intención del niño o niña no es algo “real”. Es importante ya que tienen como base el desarrollo físico y psicológico de los niños y además es una actividad que realmente disfrutan, una actividad absolutamente natural, un hecho indispensable para comprender o analizar su evolución psicológica y fisiológica.

GARABATO CONTROLADO

La coordinación cerebro-ojo-mano está evolucionando y el niño ya es consciente de las diferentes huellas que dejan sus movimientos. En esta etapa el niño experimentando con los trazos y empieza a utilizar los colores, pasan aproximadamente unos seis meses antes de que el niño descubra que hay una conexión entre sus movimientos y los trazos que se ven en el papel. Aparentemente no hay grandes diferencias entre los trazos, sin embargo, el control adquirido representa un cambio enorme en el desarrollo del niño.

El gusto por el garabateo en esta etapa, aumenta considerablemente. La actividad se vuelve algo muy estimulante. En esta etapa los trazos son el doble de largos, impredecibles, llenan páginas enteras, pueden imitar círculos, van averiguando cual es la mejor forma de coger el lapicero y va avanzando en esta destreza.

 

GARABATO CON NOMBRE

El garabateo con nombre empieza aproximadamente a los 3 años. El niño es capaz de identificar sus dibujos y de ponerlos nombre de tal manera que sus trazos han dejado de ser un simple movimiento kinestésico para convertirse en imaginativo, lo cual es de suma importancia pues significa que su pensamiento está cambiando. Su pensamiento kinestésico de las dos etapas previas se transforma en un pensamiento imaginativo. ¿Cómo los nombra? Diciendo cosas como “esta es mamá”.

Los dibujos en sí mismos no han cambiado demasiado. Lo que sí cambia es la habilidad que tiene el niño para pensar qué es lo que quiere “garabatear, el garabato sí tiene una intención. Además de la intención, el niño sigue disfrutando el movimiento que realiza con el lápiz, sólo que ahora invierte mucho más tiempo en intentar descifrar cuáles son todas las posibilidades que tiene al realizarlo, de hecho, en muchas ocasiones, el niño incluso anuncia qué es lo que va a dibujar, lo que indica que tiene una parcial idea de qué es lo que aparecerá en la hoja cuando termine de dibujar. Este es el momento pueden en que el garabateo puede comenzar a reflejar sus emociones y sensaciones.

Es importante resaltar que el garabato en esta etapa para el adulto puede no tener un sentido. Lo que para el adulto es un trazado irregular, para el niño puede ser una casa o mamá. Teniendo en cuenta esto, es fundamental que los adultos se abstengan de intentar encontrar una representación literal o personal. El objetivo es permitir que el niño tenga la libertad de explorar este nuevo tipo de pensamiento.

Si te ha gustado este post comparte con tus amigos

Share on facebook
Facebook

Dibujos Para colorear

Descarga aquí tus dibujos de primavera